Debo reconocer que encuentro la primera cita un poco perversa y este enfoque, una vez más está basado en mi experiencia propia.
En la charla previa con amigas, siempre me dicen: “se vos misma”, come on, es prácticamente imposible ser “uno mismo” en la primera cita, a no ser que ser uno mismo signifique aparentar otra cosa, cualquiera termine siendo, durante el primer encuentro con un tipo.
Uno de mis primeros síntomas para detectar si un tipo me gusta es que, generalmente no se que hacer con las manos, de pronto me vuelvo muy pendiente de mis brazos y no se dónde ponerlos.
Siempre tengo la extraña sensación de que no vamos a saber de qué hablar, terror a hablar demasiado, o a parecer callada. “Si hay un silencio incómodo me voy al baño” pienso para reconfortarme. Repaso en mi cabeza los temas tabú: no política, no religión, no mencionar posibles familiares que pudieran estar muertos, no relaciones anteriores, por favor, me repito, hablá de lo que quieras pero que ninguna frase contenga las palabras “mi ex”.
Invocate al gran Baco, que el alcohol es un lubricante social y tal vez puedas ser “vos misma”, qué difícil. Años de terapia no lograron que descubra que significa eso, pero aparentemente tengo que serlo delante de este tipo que apenas conozco, pero que tal vez, sólo tal vez, podría algún día ser mi marido. Porque todos los maridos, alguna vez fueron primera cita. El terror me invade una vez más.
La primera cita debe ser el único momento de mi vida en el que, irónicamente, pierdo el apetito… ahí, básicamente, ya no estoy siendo “yo misma”. La realidad es que en mi vida cotidiana, nada, y cuando digo nada me refiero a nada, me hace perder el hambre. Encuentro incluso a las emociones extremas motivo de alimentarme, si estoy triste como, feliz como, nerviosa como, cansada… bueno cansada probablemente sueñe que como.
También me estresa qué pedir de la carta, no pidas pastas para no mancharte, acelga o verdes que puedan quedar en tus dientes, y definitivamente que no pidas ningún plato con cebolla, o ajo, si tenés intenciones de llevarte un beso en algún momento. Además, no hay nada menos motivante que pedir algo de comer cuando no tenés hambre. Dios mío, por qué estamos yendo a cenar???
En el medio de esta escritura, me suena el teléfono, una gran amiga,
Ella: Qué hacés?
Yo: Escribo
Ella: Leeme
Yo: (le leo)
Ella: Pero por qué aceptás ir a cenar en la primera cita?, en la primera cita se va a tomar algo”.
Yo: Sabés qué? Tenés razón.
Hasta mañana.
martes, 31 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
EL HOMBRE - HOMBRE
- En una larga noche de debate entre amigas apareció esta opción de análisis a la realidad femenina que nos une a muchas mujeres.
El punto de partida para esta hipótesis, y digo hipótesis porque se que puede ser fácilmente refutable, fue que el quilombo empezó cuando el límite impuesto a través de la historia entre hombres y mujeres se hizo difuso. Culpamos entonces, a la guerra.
Justo cuando la mujer empieza a tomar el territorio tradicionalmente conocido como del hombre. Mujer proveedora, económicamente independiente, mujer cazadora y no sólo recolectora. Ah si, el “éxito” llega a las mujeres con disfraz de igualdad. Cuando en realidad, la mujer descubre todas estas capacidades porque el hombre, como Mambrú, se había ido a la guerra. Chirivin, chirivín, chin chin.
Ahí está, nos metimos en su territorio, dándole nacimiento a lo que llamé la MUJER-HOMBRE. Una mujer que no necesita que un hombre le cuelgue un cuadro, o le arregle el cuerito de la canilla. Ella puede hacerlo “todo”. Es estudiante, profesional, madre, tía, amiga, hermana, hija…
El HOMBRE, invadido, encuentra como opción tomar parte de lo que conocíamos como el “territorio de la mujer”. Entonces empieza a descubrir que puede depilarse el pecho, sacar un terrible six pack, aclararse el pelo, hacerse tratamientos de spa, y se sorprende, porque realmente disfruta de todo esto que históricamente era considerado femenino. A esta clase de hombres, es la que llamo HOMBRE-MUJER.
HOMBRE-MUJER y MUJER-HOMBRE en igualdad de condiciones, ahí es dónde encuentro a las parejas destinadas al fracaso, porque se supone que tendrían que caminar juntos por la vida, en lugar de competir.
La MUJER-HOMBRE se puede bancar que el HOMBRE-MUJER la supere en lo relacionado a lo original de su territorio, pero nunca en su área, que es la que manda. Así, la MUJER-HOMBRE no se puede bancar que su HOMBRE-MUJER esté más bueno que ella, o que pase más tiempo haciendo fierros, ya que ella, trabaja 14 horas por día y tuvo que largar el gimnasio.
De la misma manera, el HOMBRE-MUJER no puede tolerar, que su MUJER-HOMBRE gane más dinero que él, o tenga más resistencia al alcohol.
Por otro lado, es muy común que un HOMBRE-MUJER esté en pareja con una MUJER-HOMBRE, dado que comparten muchos intereses en común, suelen tener gustos parecidos y frecuentar los mismos lugares.
Veo complicado, salvo extrañas excepciones, que una relación MUJER-HOMBRE / HOMBRE-MUJER llegue a buen puerto estando como estamos.
Qué es entonces, querida MUJER-HOMBRE lo que creo podría llegar a funcionar? No pensarás que sólo tengo una mirada apocalíptica de la vida amorosa… creo que una MUJER-HOMBRE necesita un HOMBRE-HOMBRE.
Y con HOMBRE-HOMBRE me refiero a un tipo de verdad, no a un Homero Simpson peludo y panzón, futbolero, cervecero, que empiece a comer antes de que te sientes en la mesa… sino a un tipo que pueda ponerte límites a tus humitos de diva todopoderosa, creyendo que vos podés salvar al mundo con una cuchara y un rollo de cinta bifaz a lo McGyver. Porque no tengo dudas que podés, lo que creo, es que no querés.
Lo que querés es que te quieran, que te protejan, que te digan que estás linda a la mañana. Y de a poquito, ir soltando la masculinidad que te creaste porque hace rato que te diste cuenta que no te podés casar con tu viejo, que no sos tu vieja, y que crecer, puta que es difícil.
Si probamos trabajar en eso? Crees que podría funcionar? Bajando un poco los decibeles, mostrando que a veces tenemos miedo, que necesitamos ayuda para abrir el vino, aunque tengamos un posgrado en abrirlos con el taco del zapato? Porque lo que si necesitamos, es que el HOMBRE se vuelva a sentir HOMBRE, para de una vez por todas, poder sentirnos plenamente MUJERES.
Estoy loca o tengo un punto?
Nos cagaron de chiquitas
Qué pasa con la autoestima y las mujeres independientes? Parece ser un patrón, una maldición de nuestra generación. Un personaje avasallante, divertido, creativo que sale a demostrarle su eficiencia al mundo como si mereciera un premio, pero que esconde las miserias más primarias en la heladera, tratando que no se noten.
Tengo una teoría, tal vez podría ser. Lejos de intentar psicoanalizar a la mujer moderna, (for the record estudié publicidad, así que no me la doy de terapeuta ni de socióloga o similares.) soy apenas una mujer que confía en sus pensamientos, que a veces se transforman en sus peores enemigos.
Analicemos lo siguiente. Cuando éramos chicas, qué clase de historias nos contaban? Blancanieves, Cenicienta, La Bella durmiente… mujeres sin valor por si mismas hasta que él, el “príncipe encantado” las besaba despertándolas su miserables vidas, rescatándolas de sus pasados tormentosos, transformándolas en “alguien”. Me cago en la cenicienta, que necesitó un milagro para que el príncipe la mirara, tuneándose con un vestido carísimo y zapatos de cristal. Me rompe soberanamente las pelotas que Blancanieves haya sido tan idiota de aceptarle una manzana a un desconocido, es que acaso eso no va en contra de todo lo que nos enseñaron? Nunca aceptes cosas de extraños y que te abran la Coca-Cola adelante tuyo? No quiero ni empezar con la bella durmiente, su vida sin un hombre al lado era como estar dormida. Hasta que llega él, el “indicado”, a solucionarle la vida con un beso.
Ahora, puedo seguir desarrollando esto: Qué miraban los varones? Superman, Spiderman, Batman, He-Man. Tipos con lomazo y con superpoderes que salvan al mundo, y que, además, se quedan con la chica. Son unos ganadores.
Resumiendo, nosotras crecemos convencidas que sin un tipo no somos nada, que caeremos en la desdicha eterna, en manos de unos perversos enanos sin el amor de un fucking príncipe. Y ellos? Ellos son los campeones, fuertes, valientes, honrados, comprometidos con su misión en el mundo, héroes: como Maradona en el 86.
Asi no se puede viejo, nos mintieron jodido, Disney resultó ser un machista reverendo hijo de puta, y nos quiso cagar la vida, se la está cagando a miles de nenas al día de hoy.
Hoy inicio mi campaña NO a los cuentos de hadas! Si sos madre, pensá dos veces qué cuento le vas a contar a tu hija, si tenés una sobrina, no le regales “Encantada”, regalale "Rambo 4". Tenemos que salvar a la próxima generación de mujeres. Tenemos que hacerlo ahora! Porque a nosotras, a nosotras nos cagaron de chiquitas
Tengo una teoría, tal vez podría ser. Lejos de intentar psicoanalizar a la mujer moderna, (for the record estudié publicidad, así que no me la doy de terapeuta ni de socióloga o similares.) soy apenas una mujer que confía en sus pensamientos, que a veces se transforman en sus peores enemigos.
Analicemos lo siguiente. Cuando éramos chicas, qué clase de historias nos contaban? Blancanieves, Cenicienta, La Bella durmiente… mujeres sin valor por si mismas hasta que él, el “príncipe encantado” las besaba despertándolas su miserables vidas, rescatándolas de sus pasados tormentosos, transformándolas en “alguien”. Me cago en la cenicienta, que necesitó un milagro para que el príncipe la mirara, tuneándose con un vestido carísimo y zapatos de cristal. Me rompe soberanamente las pelotas que Blancanieves haya sido tan idiota de aceptarle una manzana a un desconocido, es que acaso eso no va en contra de todo lo que nos enseñaron? Nunca aceptes cosas de extraños y que te abran la Coca-Cola adelante tuyo? No quiero ni empezar con la bella durmiente, su vida sin un hombre al lado era como estar dormida. Hasta que llega él, el “indicado”, a solucionarle la vida con un beso.
Ahora, puedo seguir desarrollando esto: Qué miraban los varones? Superman, Spiderman, Batman, He-Man. Tipos con lomazo y con superpoderes que salvan al mundo, y que, además, se quedan con la chica. Son unos ganadores.
Resumiendo, nosotras crecemos convencidas que sin un tipo no somos nada, que caeremos en la desdicha eterna, en manos de unos perversos enanos sin el amor de un fucking príncipe. Y ellos? Ellos son los campeones, fuertes, valientes, honrados, comprometidos con su misión en el mundo, héroes: como Maradona en el 86.
Asi no se puede viejo, nos mintieron jodido, Disney resultó ser un machista reverendo hijo de puta, y nos quiso cagar la vida, se la está cagando a miles de nenas al día de hoy.
Hoy inicio mi campaña NO a los cuentos de hadas! Si sos madre, pensá dos veces qué cuento le vas a contar a tu hija, si tenés una sobrina, no le regales “Encantada”, regalale "Rambo 4". Tenemos que salvar a la próxima generación de mujeres. Tenemos que hacerlo ahora! Porque a nosotras, a nosotras nos cagaron de chiquitas
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)